
Presupuestos de bomba de calor aire-agua con la estimación de consumo a la vista
El principio es sencillo: el equipo exterior capta calor del aire, incluso en una mañana de helada, y lo pasa al agua de los radiadores o del suelo y a la del depósito de agua caliente.
Lo que se paga es la electricidad del compresor, de modo que el ahorro frente a otro sistema resulta de comparar dos costes: el del calor que producen hoy tu caldera o tus estufas y el de ese mismo calor producido con electricidad, dividida por el rendimiento del equipo. Esa comparación es la que tiene que aparecer, con sus números, en cualquier presupuesto que recibas.
Frente al gasóleo, frente al butano y frente a la electricidad
Cada sustitución se calcula a su manera. El gasóleo se compra por pedidos, así que el consumo se reconstruye con los albaranes del invierno; un litro contiene unos diez kilovatios hora, de los que la caldera aprovecha una parte que depende de su edad y de su estado.
El butano se cuenta en bombonas, y una doméstica de 12,5 kilos contiene algo más de 150 kilovatios hora, que la estufa vuelca en la habitación donde está. Con radiadores eléctricos o acumuladores, la factura de la luz ya da los kilovatios hora, y la bomba de calor entrega varias veces ese calor con la misma electricidad.
Frente al gas natural el cálculo es más fino, porque una caldera de condensación ya aprovecha casi todo lo que quema. Ahí conviene repasar qué inclina la balanza cuando la alternativa es una caldera de gas canalizado: el precio relativo de cada energía, el término fijo del contrato de gas que desaparece con la baja y el rendimiento real del equipo deciden si hay ahorro y cuánto.
Lo que el rendimiento estacional tiene que reflejar
El rendimiento que se usa en la cuenta tiene que ser el de toda la temporada y a la temperatura de agua de tu instalación. Con suelo radiante el agua circula templada y el equipo trabaja cómodo; con radiadores pensados para caldera necesita más temperatura y rinde menos. Si el presupuesto no dice qué temperatura de impulsión ha supuesto, pregúntalo antes de dar por buena la cifra de ahorro.
El agua caliente sanitaria merece su propia línea. Se consume todo el año y, en los meses de calor de la llanura, el equipo la produce con el aire exterior muy templado, que es cuando mejor rinde. Por eso su ahorro se calcula aparte del de la calefacción, con el consumo de agua de tu familia y con el sistema que la calienta hoy, sea el termo, la caldera o el calentador de butano.
En esta página se describen los tipos de instalación que más se presupuestan en la provincia, las situaciones que llevan a pedirlos y las partidas que debe detallar una propuesta. Los precios que se citan en la web son horquillas publicadas por el sector: la cifra de tu caso sale siempre de la visita técnica.
Aerotermia en lugar de la caldera de gasóleo
Calefacción y agua caliente con una bomba de calor aire-agua. El ahorro se calcula con los litros de tus últimos inviernos, que salen de los albaranes del distribuidor.
Bomba de calor con suelo radiante
En reforma u obra nueva, el agua circula templada y el equipo rinde en su mejor punto. La propuesta debe decir con qué temperatura de impulsión ha calculado.
Aerotermia sobre los radiadores que ya tienes
Se aprovecha el circuito si los radiadores dan la potencia con agua menos caliente. El rendimiento que se use en la cuenta tiene que ser el de esa temperatura.
Termo aerotérmico para el agua caliente
Sustituye al termo eléctrico y calienta el depósito con una fracción de la electricidad. La factura de la luz basta para estimar lo que se deja de pagar.
Aerotermia con fancoils para calor y frío
Una sola instalación para el invierno y para las tardes de julio. El cálculo tiene que separar lo que se ahorra en calefacción de lo que suma la refrigeración.
Revisión anual de la bomba de calor
Limpieza de la unidad exterior, comprobación del circuito y de las presiones. Es un gasto fijo que conviene restar del ahorro al hacer las cuentas.
Situaciones en las que se pide un presupuesto de aerotermia en la provincia de Ciudad Real
Casi nadie pide un presupuesto de aerotermia por curiosidad. Lo habitual es que la caldera haya dado un aviso, que haya una reforma en marcha o que la última factura de invierno haya asustado. Cada una de esas situaciones cambia lo que conviene comparar: con una caldera que hay que reponer igualmente, lo que cuenta es la diferencia entre las dos inversiones.
La caldera pide relevo
- Caldera de gasóleo con muchos inviernos
- Avería con piezas difíciles de encontrar
- Revisión con mala combustión
Obra o cambio de casa
- Reforma integral con suelo nuevo
- Compra de una casa de pueblo para reformar
- Vivienda de obra nueva en proyecto
La factura aprieta
- Pedidos de gasóleo cada vez más caros
- Bombonas repartidas por las habitaciones
- Radiadores eléctricos con recibos altos en enero
Qué debe incluir una propuesta de aerotermia para que su ahorro se pueda comprobar
Una propuesta que solo trae el precio total y un porcentaje de ahorro no se puede verificar. Las seis partidas de abajo son las que permiten rehacer la cuenta en casa, y también las que ayudan a entender las situaciones en las que una bomba de calor rinde por debajo de su ficha, que casi siempre se ven en el cálculo antes que en la factura.
Consumo de partida
El gasto de tu último invierno en litros, bombonas o kilovatios hora, con el documento del que sale.
Precio de cada energía
El precio por litro, bombona o kilovatio hora que se ha supuesto, y si incluye los términos fijos de la factura.
Rendimiento estacional
El SCOP del equipo a la temperatura de impulsión que usarán tus radiadores o tu suelo radiante.
Alcance del cálculo
Si cuenta calefacción, agua caliente y refrigeración, y qué estancias se van a calentar.
Partidas de obra
Unidad exterior, módulo interior o depósito, adaptación de emisores, retirada del sistema antiguo y legalización.
Mantenimiento y ayudas aparte
La revisión anual como gasto y la subvención como ingreso puntual, fuera de la cifra de ahorro anual.
Emisores y temperatura del agua: el dato que más mueve el consumo de la vivienda
La temperatura a la que el equipo tiene que calentar el agua decide buena parte del consumo. Con suelo radiante basta con agua templada; con radiadores de hierro pensados para caldera, en las semanas más frías hace falta bastante más, y el rendimiento cae en la misma proporción.
Cómo leer una estimación de ahorro de calefacción, partida a partida
Leer una estimación de ahorro es seguir una cadena: cuánto calor necesita la casa, cuánto cuesta hoy producirlo y cuánto costaría con electricidad dividida por el rendimiento. Si falta un eslabón, la cifra final no se sostiene, por bien presentada que esté.
Reúne tu consumo
Albaranes del gasóleo, bombonas del invierno o kilovatios hora de las facturas del último año.
Describe la casa
Municipio, superficie, tipo de vivienda, emisores que tienes y si quieres agua caliente y frío.
Recibe propuestas
Empresas instaladoras de la provincia estudian el caso y concretan contigo la visita técnica.
Compara con las mismas bases
Consumo de partida, precio de la energía, rendimiento y alcance iguales en todas antes de mirar el importe.
Por qué una bomba de calor rinde distinto en cada vivienda
Dos viviendas con el mismo equipo pueden gastar cantidades muy distintas. Influyen el aislamiento, los emisores, las horas de uso y la localidad, porque el invierno de la capital no es el de las zonas altas del Campo de Montiel.
Un mismo punto de partida
Todas las propuestas calculan desde el consumo que tú aportas, así que sus ahorros se pueden poner uno junto a otro.
Una sola solicitud
El formulario llega a varias empresas instaladoras que atienden tu comarca, sin repetir los datos en cada web.
Rendimiento a tu temperatura de agua
Aprenderás a pedir que el ahorro use el rendimiento de tus emisores, y no el más favorable de la ficha.
Partidas separadas
Equipo, depósito, mano de obra, retirada del sistema antiguo y documentación, cada uno en su línea.
Guías por municipio
Tomelloso, Puertollano, Daimiel o Miguelturra tienen su página con la vivienda y el consumo más habituales.
Sin compromiso
Recibir propuestas no obliga a contratar ninguna; la elección, con las cuentas delante, es tuya.
Tres casos tipo: qué cambió al rehacer las cuentas del ahorro
«Nos daban dos ahorros muy distintos. Al preguntar por el consumo de partida, una propuesta había calculado con más litros de los que gastamos. Con los albaranes delante, las dos cifras se acercaron.»
Caso tipo · Tomelloso · casa de patio con gasóleo
«Calentábamos dos habitaciones con butano. Entendimos que con la bomba de calor iba a estar caliente la casa entera y que el ahorro había que medirlo de otra manera.»
Caso tipo · Valdepeñas · vivienda de dos plantas
«Teníamos caldera de gas reciente. Rehacer la cuenta con nuestro precio del kilovatio hora y con la baja del contrato de gas nos ayudó a decidir cuándo cambiar.»
Caso tipo · Ciudad Real · piso con radiadores
Presupuesto de aerotermia para tu piso o tu casa con tus facturas delante
¿Sabes ya qué instalación encaja con tus emisores?
PRESUPUESTO